Test genéticos

Estos test son estudios genéticos que analizan las variaciones de cada individuo, en concreto, estudian los SNPs o polimorfismos de un solo nucleótido. Esto quiere decir que estas variaciones afectan a una sola letra de la secuencia genética. Se emplean estos polimorfismos y no otros porque son los que mayor prevalencia tienen dado que existen alrededor de 10 millones de SNPs. Un dato importante es:

Para que una variación se considere SNP deben estar presentes dos o más versiones de dicha secuencia en al menos un 1% de la población general.


Estas pruebas de ADN se centran en una batería de SNPs que han sido seleccionados a partir de la bibliografía científica por su implicación en determinadas patologías (obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, osteoporosis, etc.) o en la optimización del rendimiento deportivo. De esta forma nos proporcionan información sobre la predisposición genética de cada individuo a padecer dichas patologías y qué estrategias debe seguir un deportista para aumentar su rendimiento. Gracias a ellos podemos mejorar nuestra nutrición para alcanzar un determinado objetivo deportivo, potenciar el rendimiento, obtener una recuperación óptima, mejorar la salud cardiovascular y reducir el riesgo de lesiones. Además, con estas recomendaciones se puede definir qué deporte se ajusta mejor a cada individuo o, en el caso de ya practicar uno, cómo mejorar el rendimiento en dicho deporte.

Sin embargo, estos análisis genéticos no tienen ninguna utilidad si no van acompañados de un informe completo analizando cada resultado y aportando la recomendación correspondiente para ajustar el estilo de vida del individuo junto a un grupo de profesionales mejorando así su salud o alcanzando un determinado objetivo.

Estos estudios genéticos evalúan qué genotipo tiene la persona analizada para cada variante de cada gen estudiado.


¿Cómo saben qué variante tenemos?

Para cada gen tenemos dos alelos, es decir, dos copias, una la recibimos de la madre y la otra del padre. Estas se representan por letras, que unas veces coinciden y otras no. En los análisis genéticos se estudian qué dos letras presenta el individuo para una variante genética determinada. Por ejemplo, para un gen llamado FTO relacionado con la obesidad estudian un determinado polimorfismo y determinan si tu genotipo es TT, AT o AA y cada uno de ellos se relaciona con un mayor o menor riesgo de padecer obesidad.

Como conclusión, un test genético te aporta las herramientas necesarias para llevar al siguiente nivel la dieta y el entrenamiento, y alcanzar tu máximo potencial ajustando todos tu entorno a tus genes.

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