Ordena tu vida

¡Buenísimos días/tardes/noches a todos!

En la entrada de hoy voy a hablaros de un libro que leí hace poco y me pareció muy interesante. Este es «La magia del orden» de Marie Kondo.

El propósito del libro es enseñar al lector a ordenar su casa, oficina, habitación, etc. mediante el método KonMari ideado por la misma autora. Seguramente pensaréis que ya existen muchos métodos para ordenar, incluso sofisticados artilugios para etiquetar y almacenar objetos. Sin embargo, Marie Kondo asegura que con su método el cambio será permanente, es decir, una vez ordenado no volverá al caos. Este es un problema muy frecuente cuando decidimos ordenar algún lugar, al cabo de unas semanas o meses nos damos cuenta de que vuelve a estar como antes. Pues bien, a continuación definiré los puntos más importantes de este método:

  1. Desechar: El primer punto que se destaca es desechar. Para ello propone que te proveas de un buen rollo de bolsas de basura y empieces a llenarlas, pero, ¿con qué criterio desechas tus pertenencias? La máxima que presenta la autora es: «¿Te hace feliz este objeto?». Para responder a esta pregunta debes sostener el objeto entre tus manos y, cuando la respuesta sea NO, se desecha.
  2. Desechar por categorías: Un aspecto clave del método es desechar y ordenar por categorías. Todos los objetos de la misma categoría que se encuentren en el área que deseas ordenar debes extenderlos en el suelo para poder tener una visión general de la cantidad.
  3. Empezar por las categorías más fáciles: la primera categoría a la que te debes dedicar es la ropa, a continuación, los libros, papeles (material de estudio, recibos, notificaciones del banco, garantías, tarjetas de felicitación…), komono (dinero suelto, regalos, cajas, cables, botones, restos de electrodomésticos, muestras…) y, por último, objetos sentimentales. El término «komono» se refiere a artículos varios.
  4. Asignar un lugar: a la hora de ordenar es muy importante asignar un lugar concreto a cada categoría y no dispersarlos por diversas zonas.
  5. No apilar: un punto clave es no apilar las cosas, sino almacenarlas de forma vertical como estarían los libros en una estantería.
  6. No dejar cosas en el campo de visión: es importante mantener limpio el campo de visión, es decir, despejar el suelo, las mesas, el fregadero de la cocina o la bañera.

Probablemente habréis observado que, de momento, el texto no tiene nada que ver con el título y esta es la parte interesante. Al final del libro, en el capítulo 5, la autora relaciona la organización con mejorar nuestra vida. ¿En qué sentido?

Algunos efectos de la organización son que mejora la confianza y el estado de ánimo al estar en un espacio limpio y ordenado. Llegar a casa y encontrarla despejada genera una sensación de relajación y alivia el estrés. Por otro lado, al desechar según la norma «¿Me hace feliz?» tiene como consecuencia que únicamente conserves aquellos objetos que te generan felicidad y que identificas contigo. Por tanto, es útil para descubrir qué quieres hacer o a qué te gustaría dedicarte. Otro efecto sería que eliminas el apego al pasado o la ansiedad por el futuro, es decir, eliminas objetos que en su momento te hicieron feliz o fueron útiles y que ahora sólo conservas por el recuerdo que te hacen revivir, o el extremo contrario, que sería almacenar objetos por si en algún momento pudieras necesitarlos. Por último, un punto que resulta bastante obvio es que al no tener multitud de objetos por en medio la limpieza resulta más sencilla y efectiva.

Finalmente, un detalle que me llamó mucho la atención es que la forma más efectiva de guardar cosas es en cajas. Cualquier tipo de caja sirve, aunque la que se recomienda en el libro es una caja transparente para poder ver desde fuera tus pertenencias. Me resulta algo sorprendente teniendo en cuenta la cantidad de separadores o elementos super sofisticados que se venden para organizar una gran variedad de objetos.

Este artículo resume algunas claves para conseguir ordenar de forma eficiente nuestras zonas y nuestra vida, sin embargo, os aconsejo que leáis el libro porque de verdad merece la pena. Personalmente, puedo aseguraros que el método ha funcionado conmigo. Hace más o menos 2 meses que lo puse en práctica, tiré unas 5 bolsas grandes de basura, ordené la habitación siguiendo los pasos y sigo teniendo el armario perfectamente ordenado. He reflexionado en diversas ocasiones la razón por que había funcionado y la conclusión a la que llego es una frase que menciona la autora en el libro «Cuando cada objeto tiene su lugar nunca se desordena». Me parece la clave porque si al coger un objeto, lo empleamos y lo devolvemos al mismo lugar nunca generará desorden. SÍ, es lo más lógico del mundo, pero cuando se lleva a la práctica genera el hábito.

Hasta aquí la entrada de hoy.

Un saludo y nos vemos en próximos artículos. ¡A aprender!

A continuación, os dejo esta infografía a modo de resumen:

Ordena tu vida

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