Motivación

¡Buenísimos días a todos!

Hoy voy a hablar de la motivación, pero antes de empezar vamos a definir qué es la motivación. Según la rae, «la motivación es el conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona». Esta sería únicamente una de las acepciones que encontramos en el diccionario, sin embargo, me ha parecido la más completa. Difiero con el término «en parte» dado que, en mi opinión, este conjunto de factores que son la motivación pueden ser el todo que nos mueva a conseguir nuestros objetivos.

Según dicha definición, la motivación es ese «algo» que nos mueve a actuar. Podría ser tener más dinero, aprobar una asignatura, tener pareja, mejorar estéticamente, salud, etc. Existe una larga lista de motivaciones que podríamos dividir, a grandes rasgos, entre intrínsecas y extrínsecas. El primer tipo se refiere a las motivaciones que provienen o se basan en nosotros mismos, es decir, que nos aportarán satisfacción personal, por ejemplo. El segundo caso indica las motivaciones basadas en elementos externos, es decir, recompensas que obtenemos por realizar una determinada acción (dinero, bonos, regalos, fama…).

Cualquier tipo de motivación, en principio, es positiva porque te mueve a realizar una acción. Sin embargo, la motivación intrínseca es de mayor «calidad» que la extrínseca y, dentro de cada una, habrá unas mejores que otras. Pongamos algunos ejemplos:

  • Situación 1: debemos ir al trabajo un lunes por la mañana. Podríamos tener la motivación extrínseca de ir al trabajo por recibir el salario a final de mes, sin embargo, sería mucho más interesante ir al trabajo porque realmente nos gusta y disfrutamos de ello.
  • Situación 2: ir a entrenar a las 8 de la tarde. Hemos salido de trabajar, llevamos el cansancio de todo el día encima y sólo nos apetece llegar a casa para tumbarnos en el sofá. Para decidir ir al gimnasio nos puede mover pensar que si cumplimos nos comeremos algo apetecible como recompensa (extrínseca) o que nos sentiremos más positivos y realizados (intrínseca).

Creo que con estos dos ejemplos se ve bastante clara la diferencia entre ambos tipos. Si nos quitaran la motivación extrínseca no realizaríamos nuestros objetivos.

Ahora bien, sabemos qué es la motivación, pero también sabemos que no siempre está ahí. Algunos días nos levantamos sin ganas de hacer nada, nos da pereza salir de la cama…¿Qué podemos hacer en estos casos? ¿Dónde buscamos una motivación que no tenemos? ¿Cómo lo hacen las personas que se levantan ilusionadas por empezar un nuevo día?

Todas estas preguntas las responderé en próximos artículos. Si no te lo quieres perder permanece atento.

Un saludo y nos vemos en próximos artículos. ¡A aprender!

 

Photo by Andrew Peloso on Unsplash

 

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