evolucion de vida cambios y decisiones

Cambios

!Muy buenas a todos y a todas!

Hoy os traigo una publicación diferente. Es algo que lleva semanas dando vueltas por mi cabeza y quería compartirlo con vosotros ya que considero que somos algo más que un conjunto de reacciones químicas y debemos aprender de todos los ámbitos de nuestra vida.

El tema en cuestión es CAMBIOS. Eso que pasa, unas veces ante nuestros ojos sin siquiera darnos cuenta, otras produciendo en nosotros un sentimiento de rechazo e impotencia y otras por decisión propia. La vida es un trayecto de cambio, de forma que el cambio es la única constante. La persona que se ha despertado esta mañana no es la misma que se va a dormir al final del día. Durante el día hemos pasado a través de una serie de circunstancias y hemos vivido una sucesión de experiencias que nos han cambiado, aunque sea una modificación prácticamente imperceptible. Sí, también se producen cambios metabólicos y hormonales pero no son los únicos…y es que parece que todo se trata de eso, cambios. Por otro lado, cuando estos llegan muchas veces no sabemos cómo afrontarlos porque existe en nosotros un miedo innato ante lo desconocido. Muchas veces preferimos quedarnos dónde estamos por miedo a lo que sucederá. Si el dicho “Más vale malo conocido que bueno por conocer” existe es por algo. Sin embargo, te paras a pensarlo detenidamente y te das cuenta de que sólo tenemos una vida, una oportunidad, y si no cambiamos, probamos, fallamos o acertamos ahora, quizás nunca tengamos otra ocasión.

Y, ¿qué pasa con los cambios que no suceden por decisión propia? En este caso no es algo que podamos controlar y una reacción muy común es negarse a aceptarlo, preocuparse continuamente hasta verse consumido por ello. Sin embargo, sólo se trata de un periodo de adaptación porque si algo se le da bien al ser humano es adaptarse. Durante nuestra evolución como especie nos hemos tenido que ir adaptando de diversas formas según las circunstancias: invención del fuego, herramientas, agricultura, ganadería, tecnología, etc. Individualmente también existe esta capacidad de adaptación. Somos capaces de cambiar radicalmente de vida si nos lo proponemos, de empezar nuevos trabajos, proyectos, estudios, entrenamientos… y adaptarnos a ello tanto de cuerpo como de mente. El único factor que considero necesario para llevar a cabo esta adaptación es la voluntad. Cuando el cambio no es deseado, tendemos a resistirnos aun sabiendo que finalmente deberemos aceptarlo y adaptarnos. De forma opuesta sucede algo parecido. Cuando se trata de un cambio interno, de nuestra forma de pensar, de vivir, de relacionarnos, el cambio sólo depende de nosotros. Si decidimos y queremos cambiar lo haremos, sin embargo, si terceras personas intentan cambiar nuestra forma de ser no lo conseguirán porque es algo inherente a cada uno como individuo.  Del mismo modo que será cada uno el que deba adaptarse al cambio, la decisión de efectuarlo también debe ser de cada uno.

Por tanto, no debemos temer al cambio, considerémoslo como algo inherente a la vida y a nosotros mismos porque sin él no habría evolución.

¡Hasta aquí la entrada de hoy!

Un saludo y nos vemos en próximos artículos. ¡A aprender!

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